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¿Quién Soy En Dios?


Estimado lector, es mi deseo que su vida sea bendecida a través de estas palabras escritas en este artículo. No sin antes darle toda la gloria a Dios quien nos capacita y hace que estas no sean simples y huecas palabras, sino palabras de aliento y fortaleza espiritual para cada uno de nosotros.

Desde el principio Dios ha querido darnos un lugar muy especial en Su corazón y en Su reino, tanto que nos hizo a su imagen y semejanza (Génesis 1: 26 y 27) y nos hizo señorear sobre la toda la tierra. También Su palabra nos revela que nos hizo poco menor que los ángeles y que nos ha coronado de gloria y de honra (Salmo 8: 5-8). Lo que queda las Escrituras nos revela es que Dios en su infinita misericordia y gracia nos ha dado un lugar muy privilegiado en su corazón e inclusive un nombre a nosotros, aún mucho más con el sacrificio que Jesús hizo poder obtener la redención y salvación para nuestras almas. Para aquellos que somos hijos de Dios, es decir, aceptamos a Jesús como nuestro salvador (Juan 1: 12), tenemos un valor agregado en comparación con el resto de personas que no han aceptado a Jesús, ya que formamos parte de la gran familia de Dios.

Tal vez preguntarás, ¿cómo es eso de que somos tan importantes? ¿Por qué? ¿Para qué? Pues bueno, aunque sea difícil de creer, Dios nos dio ese gran honor y lugar y con un gran propósito, sólo falta echar un vistazo a Su Palabra para entender lo que ÉL dice de nosotros.

Analicemos lo que dice la siguiente cita bíblica:

1 Pedro 2: 9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 10 vosotros que otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.

 Ahora bien, analicemos muy bien el versículo número 9, del cual debemos rescatar los siguientes puntos:

 
a)Linaje escogido
b)Real sacerdocio
c)Nación santa
d)Pueblo adquirido por Dios

Aquí tenemos 4 puntos muy importantes, son características de nosotros sus hijos. Definamos claramente el significado de cada uno:

Linaje escogido: el linaje es pertenecer a una familia, a una descendencia, o sea, nosotros somos descendencia de Dios, y no cualquier descendencia, sino una que ha sido escogida por ÉL. Por lo tanto, somos parte, somos miembros, de la familia REAL (Realeza) de Dios, esto gracias al sacrificio de Jesús en la cruz del calvario, pues sólo por Cristo podemos llegar a ser hijos de Dios (Efesios 2: 19).

Real sacerdocio: esta frase encierra la razón de nuestra existencia en la tierra. Dice que somos ministros del Dios vivo (sacerdocio) y que somos sacerdotes al servicio del Rey (real). Servidores de Dios en la tierra encargados de alabar y adorar su Majestad. ¡Qué privilegio más grande nos ha dado Dios! Poder ministrar Su presencia, nosotros que antes éramos nadie en el mundo, pero que ahora nos da el honor de ser Sus ministros, o sea, no sólo los sacerdotes, pastores, u otra clase de ministros pueden hacerlo, sino que todos nosotros (Sus hijos) también.

Nación santa: Denota nuevamente que somos parte de un algo, en este caso no solamente de una familia, sino que también de una nación, y no cualquier nación sino a una que está especialmente dedicada o consagrada a Dios, pues ÉL nos ha apartado del mundo para Su honra y gloria. Eso significa ser santo, estar separado o consagrado específicamente para algo.

Pueblo adquirido por Dios: entiéndase que somos pertenencia exclusiva de Dios, pues ÉL nos compró con precio de sangre por medio de Su hijo Jesús, el Cristo. Imagínate, nosotros que éramos nadie, que no merecíamos su amor y misericordia nos eligió como Su pueblo, esto significa que nos ha dado una gran identidad, ya no somos simples humanos, sino que somos hijos de Dios, a Su servicio.

Debemos creer estas declaraciones que Dios dice para nosotros, sus santos, su amado pueblo. Lamentablemente, en nuestra humanidad es normal depreciar y despreciar nuestra condición en Dios. Aún aquellos que somos sus hijos muchas veces pensamos que esto no es tan cierto, o que es demasiado bueno como para ser verdad. Lo cierto es que sí es demasiado bueno, pues así de bueno es Dios, por lo tanto debemos aceptar esto tal como se nos presenta en Su Palabra. No hagas caso a las mentiras que Satanás quiere poner en tu mente, pues lo que el diablo quiere es que tú no vivas ni tomes la posición que Dios te ha dado, la de Su hijo, pueblo, sacerdote.

¿Pero para qué Dios nos hizo así, o nos dio tanto a nosotros? El versículo 9 y 10 nos revela el porqué: "para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable [pues] ahora habéis alcanzado misericordia" (1 Pedro 2). El sólo hecho de que nos haya alcanzado con su misericordia es motivo de gozo, pues nos ha librado del castigo eterno,y nos ha regalado la vida eterna, y nosotros, como buenos cristianos (seguidores de Cristo y sus enseñanzas) debemos compartir la noticia de que Jesús está vivo, y salva, que quiere darnos vida eterna, que libera al cautivo, sana a los enfermos. Estas son las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable. Esta es la razón de este escrito, anunciar las buenas nuevas de Jesús, transmitir la verdad de Dios para que con Su verdad puedas ser iluminado en medio de las tinieblas que el enemigo (diablo) ha puesto para no ver las riquezas que Dios ha entregado a la humanidad. Y no hablo de riquezas monetarias (dinero) pues Dios nos bendice no sólo con dinero u objetos materiales (casa, carro, vestido…) sino que también lo hace en nuestros espíritus. Ahora, esta tarea de anunciar Su verdad es responsabilidad de todos nosotros, pues así como su misericordia nos ha alcanzado, debemos compartirla con los otros para que también sean parte de la familia de Dios.

Amado lector, tú que eres conocedor de Jesús, dale gloria y honra por esta verdad escrita en Su Palabra y comienza a vivir tal como 1 Pedro 2: 9 y 10 lo dice.

Para ti lector, que luego de haber hecho esta lectura y piensas que esto no es tan cierto o tú que piensas que sí, que todo está muy bien y lindo pero que eso no es para ti, pues te digo que sí lo es. Jesús vino a hacer un sacrificio muy grande para que la humanidad no se pierda sino que sea salva y obtenga la vida eterna (Juan 3:16). Por tanto, te hago la invitación de que le permitas a Jesús entrar a tu corazón y obtener la vida eterna y todas las demás promesas que están escritas en Su Palabra como la que vimos en párrafos anteriores. Vamos, te invito a formar parte de la familia de Dios, pues sólo en ÉL encontrarás paz, paz como nunca la has tenido (Juan 14: 27). Sólo dile a Jesús que entre a tu corazón, que reconoces que estás separado de ÉL por el pecado, pero que te arrepientes de vivir como hasta ahora y que lo aceptas como tu único y verdadero salvador. Te aseguro que si haces una confesión algo parecida a ésta, inmediatamente serás hecho hijo de Dios, parte de Su familia real y escogida. Esto no es ficción, es verdad de Dios. Tan sólo cree y serás salvo! Si lo has hecho, te felicito por esta tan importante decisión que has tomado, pues ahora no estás sólo, tienes a Dios y miles de hermanos en Cristo Jesús. Te animo a buscar una iglesia y que te congregues; una iglesia donde se predique sobre la verdad de Jesús y Su reino. Busca de Dios, ÉL te está esperando, tan sólo habla con Jesús y te escuchará donde quieras que estés, consigue una Biblia y léela, sólo Su verdad te hará completamente libre (Juan 8: 32) y sabio (Proverbios 1: 7).

Bendigo a todos los lectores y visitantes de esta página web, y declaro lo que la Biblia dice en Números 6: 24 – 26: "Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz." Amén.

Su hermano en Cristo Jesús: Oscar M. Garita C.

Iglesia Cristiana Bautista en Pérez Zeledón
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